Hace poco una prima me dijo que no le gustaba el chocolate. Me lo dijo así, muy casual como si fuera un comentario que se pudiera tomar a la ligera. ¡¿Que, que?! Decir que no te gusta el chocolate es comparable a decir que no te gusta dormir, que lo haces por compromiso pero que en realidad no es lo tuyo. Jajaja, ok, tal vez estoy exagerando un poco o un mucho con todo este cotorreo pero lo que estoy tratando de comunicarles es mi profundo amor por la sustancia mejor conocida como cacao.

Desde hace ya varios años tengo la costumbre de que terminando de comer me parto un pedacito de chocolate de una barra que siempre tengo muy bien escondida en el refri. Es un cuadrito nada más pero con eso siento que es fuficiente como para decirle a mi cuerpo que ya terminamos de comer.

Resulta que hacer chocolates es bastante sencillo y más de la manera en la que yo aprendí. La idea es hacer un postre lo más sano posible sin sacrificar el sabor. Aquí lo importante es la calidad de tus ingredientes. En este caso quise intentar hacer una especie de peanut butter cup pero a la hippie buena onda y, aunque les confieso que la textura se me complicó, vale mucho la pena la receta porque estos chocolates quedan delis, delis.

Para hacer estos chocolates necesitas un molde silpat o de silicón, los venden en tiendas de repostería o de cocina y tienden a ser económicos.

 

Ingredientes

Chocolates:

50gr de mantequilla de cacao

50gr de cacao en polvo sin endulzar

miel de abeja

Relleno o segunda capa:

1/2 taza de tahini (pasta árabe de ajonjolí)

miel de abeja al gusto (también puedes usar cualquier mermelada que tengas a la mano o, en el caso de que prefieras, solo el chocolate. De cualquier forma quedan riquísimos.)

Derrite la mantequilla de cacao en baño maría. Cuando esté líquido agrega el polvo de cacao y endulza a tu gusto. *Es importante que tomes en cuenta la dulzura de tu relleno para que no te queden demasiado dulces o, en el caso de quedar chocolate, solo puedes agregar más cantidad de miel y cualquier especia que se te antoje como canela, cardamomo o hasta un poco de chile. Vacía la mezcla de chocolate en el molde; hasta la mitad, si vas a poner otro ingrediente y lleno en el caso de que no. Mételo al congelador por unas horas para que se endurezca el chocolate, mientras tanto prepara tu relleno.

Para el tahini solo mezcla los ingredientes agregando miel hasta que te guste. Con una cuchara pon el relleno sobre la capa de chocolate en los moldes y una capa más de chocolate, si quieres. Yo decidí solo poner una capa de chocolate seguida por el tahini y, como les comenté hace rato, fue ligeramente desastroso porque el tahini no endurece; al sacarlos del congelador me los tuve que comer de inmediato (lo cual no me molestó nada). Tal vez, por presentación, sea mejor agregar una segunda capa de chocolate.

Mete el molde nuevamente al congelador hasta que el chocolate endurezca. Por ser de ingredientes naturales estos chocolates son un poco delicados. Te recomiendo no transportarlos ni dejarlos mucho tiempo afuera del refri, ya que son algo delicados.

K

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Kalinda Kano

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Por |2018-11-21T14:27:11-05:00noviembre 21st, 2018|Recetas|Sin comentarios

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