Lo había escuchado mil veces pero nunca lo había entendido, hasta que un día me entro por los oídos y me hizo eco en el tímpano; «Cuando tu cambias todo cambia».

Es chistoso como podemos escuchar algo mil veces y carece de sentido pero de repente un día nos pega y nos saca el aire.

Lo había estado haciendo mal por mucho tiempo. Había querido que las cosas cambiaran desde afuera, y cuando digo cosas me refiero a personas, circunstancias, trabajos, mi cuerpo. Hacía esfuerzos sobre humanos por controlar mis alrededores y dedicaba horas enteras ideando estrategias que «invitaban» al cambio. Algunas veces tenía éxito y otras para nada. Pero nunca con la constancia ni satisfacción que hubiera querido.

No sé si solté esa parte mía que luchaba incansablemente por el cambio por desidia o depresión. Creo que no importa. El caso es que un día ya no quise seguir usando mi energía para eso y decidí mejor dejar que las cosas fluyeran y ocupar mi tiempo y mente en otras cosas más productivas, como aprender actividades nuevas; estudié Tarot, luego nutrición y luego yoga. Estudié tanto que perdí el interés en ver lo que estaba ocurriendo afuera y me enfoqué solo en mí.

Y un día, casi sin querer levanté la cabeza para ver el mundo y resulta que todo era diferente, las amistades eran otras, los días eran distintos, las energías que me rodeaban e incluso mi físico había cambiado. Me había hecho fuerte y más sólida. Mis afueras se parecían a mis adentros.

Primero me saqué de onda porque desconfié del nuevo mundo que me rodeaba, me llevó algunos meses entender lo que había pasado y después, poco a poco fui entendiéndolo todo; yo había cambiado, lo demás era igual a cómo siempre fue. Sé que suena raro lo que te estoy contando porque podría parecer contradictorio que todo cambia y nada a la vez pero imagínate que te pones unos lentes con una mica azul y el mundo se «pinta» de ese color cuando lo miras. Todos los elementos son los mismos pero la perspectiva es otra entonces tu perspectiva es distinta.

Te comparto esto porque quizá si tu eres de las que se desgasta tratando de cambiar lo que te rodea lo necesites escuchar. Enfócate en ti, lo demás va a seguir siendo lo que le toca ser. Algunas personas, situaciones, lugares, momentos van a cambiar pero la transformación profunda viene cuando sueltas la necesidad de controlar y te entregas al flow de la vida.

Ok, ahora respira.

K

Por |2020-08-01T17:54:15-05:00agosto 1st, 2020|Adentro, Home|Sin comentarios

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