Tal vez has oído hablar de este concepto o quizá es nuevo para ti. No importa, nunca es tarde para aprender sobre lo que son los escaneos corporales. Un nombre rarísimo, por cierto, y que además suena super médico aunque te prometo que con eso no tiene nada que ver.

El escaneo corporal o body scan, como se conoce en inglés, es una práctica de atención plena derivada del mindfulness en el que haces una revisión mental de cada parte de tu cuerpo con la finalidad de localizar patrones de estrés y liberarlos. ¿Suena confuso?

Antes de que te pierdas más en la explicación quiero decirte los beneficios de hacer esta práctica. Se ha demostrado que hacer escaneos de manera regular te puede ayudar con problemas de estrés, ansiedad, depresión, enojo, frustración y tensión. Además de darte pistas para descifrar cuestiones emocionales.

Es una práctica tan sencilla pero efectiva que incluso la usan como parte de terapias para dejar de fumar, tomar y consumir drogas.

¿Pero porqué es bueno hacerla?

Porque te va a relajar como pocas cosas en la vida. La relajación sucede cuando le das a tu mente un descanso y logras unos minutos de silencio interior. Seamos honestas, escuchar nuestras ideas todo el día es lo más cansado que hay.

Otra razón para hacer esta práctica es para revisar nuestro cuerpo. Sé que suena un poco ridículo que necesitamos hacerlo ya que vivimos en nuestros cuerpos pero, la verdad, ¿cuánta atención le estamos dando?

Cuando hago revisiones me doy cuenta de cosas que ni siquiera sabía que estaban pasando, como la tensión que estoy guardando en mis hombros y los lugares secretos donde guardo mis ansiedades.

Y lo emocional, ¿qué onda? Pues eso va surgiendo. Cuando le das un descanso a la mente y te permites solamente estar salen muchas cosas y entre ellas emociones; puedes sentir tristeza, enojo, confusión, etc. Permítete sentir lo que surja.

Bueno, ya te platiqué las ventajas, entonces pasemos a la acción:

Cómo hacer una revisión corporal:

  • Busca un lugar tranquilo donde puedes estar al menos 15 minutos sin interrupciones. Esta práctica se hace con los ojos cerrados. Cuando hablo de mover la atención de un lugar a otro me refiero a algo que secede internamente, no hay movimientos físicos.
  • Ponte en una posición cómoda. Puedes recostarte con los brazos a los lados y con las piernas un poco separadas o colocar una almohada o una manta debajo de las rodillas para relajar tu región lumbar. También puedes optar por sentarte en una silla, el piso, una cama o un sofá. Lo único importante es que la posición sea cómoda mientras dura la exploración.
  • Comienza llevando tu atención a la parte superior de tu cabeza, no a tus pensamientos sino a tu cabeza física. Este es el comienzo de la práctica.
  • Después mueve tu atención a la zona de tus ojos, primero enfócate en las esquinas exteriores y luego en las esquinas interiores. Recorre toda la zona como si la estuvieras barriendo.
  • Baja al área de la boca y asegúrate de que la mandíbula esté relajada. Si sientes tensión, intenta soltarla con movimientos suaves.
  • Después concéntrate en la respiración; la inhalación, la exhalación y el tiempo entre cada una. Cada vez que te vengan ideas a la mente regresa a tu respiración.
  • Muévete al área del hombro y cuello. Por lo general aquí es donde tenemos más tensión así que date tiempo para explorar los diferentes músculos y sensaciones que surgen.
  • Explora tus brazos. Primero, dirije tu atención a los hombros, bíceps y tríceps, y después a los codos y baja a las manos. Dedícale un par de respiraciones a cada sección de la mano y también a cada dedo. Me gusta hacer un brazo de principio a fin y luego el otro, pero puedes hacerlo como quieras.
  • Después de haber hecho ambos brazos, recorre tu espalda de arriba hacia abajo. Fíjate si estás guardando estrés o dolor en cualquier lugar. Si hay, quédate ahí por algunas respiraciones hasta que sientas que se libera. Pareciera que darle su lugar al dolor lo libera.
  • Haz lo mismo con las costillas y el área del estómago. Aunque por lo general queremos abdominales fuertes, en este ejercicio nuestro objetivo es aflojarlos para que se relajen por completo.
  • A continuación, centra tu atención en el área reproductiva: la pelvis, los genitales y el ano. Esto puede parecer extraño, pero es parte importante del ejercicio, ya que muchas veces también son zonas muy tensas.
  • Pon tu atención en tus glúteos, esos músculos grandes y fuertes que te mantienen vertical todo el día, y de allí enfoca tu atención en los muslos y los músculos en la parte de atrás de la pierna. Puedes hacer un lado de tu cuerpo y luego el otro o cambiar de un lado a otro las veces que quieras.
  • Después explora las sensaciones en tus rodillas. Muchos tenemos lesiones en esta área y rara vez prestamos atención a nuestras pobres rodillas. Recuerda, si algo te duele o sientes incomodidad respira hasta que desaparezca la sensación.
  • Ahora es turno de tus espinillas y pantorrillas. La mayoría de las veces nuestras pantorrillas están tan crónicamente apretadas que ni siquiera nos damos cuenta.
  • Ahora le toca a tus pies. La parte superior, la parte inferior, los arcos y los dedos de los pies.

Una vez que hayas revisado todo tu cuerpo, puedes hacerlo nuevamente en dirección opuesta, de abajo hacia arriba, de lado a lado o en la dirección que quieras. También puedes dejar que tu mente divague, o puedes quedarte dormida. En realidad, no importa lo que elijas hacer, siempre y cuando te relaje.

Y ya, terminaste tu escaneo corporal. Una buena idea, si tienes tiempo y ganas después de la práctica, es escribir lo que notaste durante la revisión para que tengas un registro de lo que notaste durante es escaneo.

A mí me gusta anotar lo siguiente:

¿Cómo me siento?

¿Estoy relajada, enojada, ansiosa, triste?

¿Dónde encontré tensión?

¿Qué estaba pasando con mi mente?

¿Cuáles fueron mis pensamientos recurrentes?

¿Cómo estuvo mi respiración?

Como ya dije, hacer esto me da pistas de lo que quiero trabajar en mi práctica personal y, aunque no es una parte realmente de la revisión, lo recomiendo ampliamente.

Puedes hacer las revisiones por tu cuenta o buscar audios en línea. A veces, escuchar a alguien darte instrucciones es una buena manera de comenzar, pero idealmente la práctica debe ser interna. De esa forma, puedes realmente mover tu atención y entrenar tu mente.

Recuerda que la parte más importante de esto es relajarte, así que no te estreses tratando de hacerlo de manera perfecta, buscando el tiempo para ello o recordando los pasos. Sólo cierra los ojos y trata de mover tu atención de un lado a otro. Al principio puede parecer un poco extraño y seguramente tu mente te va a decir que estás haciendo el ridículo, pero acuérdate que nuestra mente no siempre tiene la razón.

Si tienen dudas sobre el escaneo déjenme sus comentarios aquí mismo o en redes sociales y se las trataré de resolver a la brevedad.

Gracias por leer, nos vemos pronto.

Besos.

K

ARTÍCULO

Kalinda Kano

FOTOGRAFÍA

Mariah Pa

By |2018-11-21T10:51:18+00:00noviembre 21st, 2018|Bienestar|0 Comments

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