Ahora que nos mudamos a la playa estamos conociendo mucha gente nueva, gente que no tiene idea sobre lo que hacemos y supongo que les damos mucha curiosidad.Cuando me preguntan a qué me dedico y les digo que soy maquillista y tengo un blog de belleza casi siempre ponen cara de sorpresa y me dicen que no me veo como alguien que trabajaría en esa industria. Dicen que les sorprende que casi no uso maquillaje, y la verdad es que cada vez uso menos.Las razones son varias. La primera es por supuesto el clima; en el calor, el maquillaje ni se antoja ni dura. Puedes hacerte un look de impacto y a la media hora tener toda la cara brillosa como si se te hubiera pasado la mano con el iluminador. Las sombras se corren, el blush se absorbe… puede llegar a ser un desastre. Otra razón es la salud de la piel. Cuando vives en un clima caluroso pero sobre todo húmedo, los poros están muy abiertos. Esto para permitir la sudoración, pero esa misma modalidad de poro abierto hace que cualquier cosa que pongas sobre tu piel la penetre. O sea que el maquillaje que normalmente se quedaría en la capa superficial de tu cara ahora termina metiéndose hasta donde no y te puede causar acné y puntos negros.También hay que fijarse en el contexto. Normalmente en la playa se tiene un look más relajado; los jeans y chamarras de piel quedan en el olvido y los outfits tienden más a los shorts y vestidos ligeros, por eso un full makeup con contorno, ceja de instagram y pestaña postiza podría desentonar con tus chanclas. Pero claro, ese es gusto de cada quien.Cuando vivíamos en la ciudad y yo trabajaba en la tele yo tenía una rutina de maquillaje muy completa. La verdad nunca he sido de tardarme horas -principalmente porque soy mamá entonces horas nunca me sobran- pero sí le dedicaba una buena porción de mi mañana a mi arreglo personal. Esto en conjunto con dedicarle una buena porción de mi sueldo por supuesto porque #beautyjunkie.Siempre disfruté mucho el proceso de arreglarme, sobre todo la parte del maquillaje. El makeup para mí es una forma de expresión y siempre me ha encantado ver revistas, fotos y maquillistas que proponen algo para después tratar de recrearlo con mis propios productos y habilidades. El maquillaje me hace verdaderamente feliz. Lo digo en presente porque sigue siendo de esa manera; no porque ahora me maquille menos quiere decir que ya no lo disfruto, simplemente estoy en otro lugar y en otro momento de vida.En años recientes ha habido un súper boom en redes sociales de maquillistas, youtubers, instagramers, viners y todo eso. Esto a su vez ha hecho que la industria explote aún más y que el consumismo esté por los cielos. Y aunque la nueva oferta de productos se me haga simpatiquísima también me hace cuestionar la otra parte de este fenómeno: porqué nos urge tanto aprender a taparnos la cara, a modificar nuestras facciones, a esconder nuestra piel.

Antes el maquillaje se utilizaba para enfatizar las facciones y ahora muchas lo usan como una máscara. A veces esa máscara está escondiendo nuestra piel con acné (como ha sido mi caso), otras veces está disimulando una facción que no nos gusta, o tratando de emparejar algo que pensamos que está «chueco». Sí, la cantidad de maquillaje que usamos dice más sobre nuestra autoestima de lo que pensamos. Yo nunca voy a dejar por completo el maquillaje porque, como les dije, es uno de los amores de mi vida, pero sí me gusta la idea de volver a su concepto original: productos que sirven para resaltar la belleza que ya tenemos.

Y ahora que me maquillo de una manera mucho más sencilla he aprendido algunas cosas que les quiero compartir:

1. Tu piel es mucho más feliz cuando la dejas descansar.

Por muchos años de mi vida no salí de mi casa sin ponerme una buena capa de base y todos ese tiempo tuve rollos de la piel, sobre todo acné. Ahora que mi piel respira mi problema se ha normalizado y mi piel se ve mejor que nunca. Pero esto no solo es algo que sirve a quienes tenemos issues de la piel porque la base también afecta a la piel seca y puede causar arrugas. La mayoría de los días ya no uso base pero si lo hago me voy por la cobertura mínima con la que me sienta cómoda. Menos es más.

2. Aprende a aceptarte. 

Cuando siempre te estás escondiendo debajo de capas de pintura no te estás viendo tal y como eres, y es por eso que cuando te sales de bañar o no te maquillas te sientes tan rara; ¡ya no estas acostumbrada a tus propia cara! Empezar a verte sin tanto maquillaje es raro al principio, pero al poco tiempo le agarras el gusto. Para mí sirvió para romper un ciclo de auto crítica y perfeccionismo muy grande. Relajarme en mi maquillaje – me relajo en general. Esta es mi cara, con sus marcas de acné, sus marchitas de sol y sus arruguitas. Ya no pienso que tengo que verme como una muñeca de cera y eso me quita mucha presión de encima.

3. Te ves más joven.

El exceso de maquillaje te hace ver mayor. De entrada porque al aplicar producto sobre las arrugas se tiende a acumular y marcar más en las líneas. ¿A quién no le ha pasado verse el corrector de la zona de los ojos agrietado? Pero también envejece por un efecto visual; al usar colores muy fuertes o tonos obscuros el rostro se ve más dramático y eso se asocia con la edad. Desde que yo vivo en la playa todo el mundo dice que me veo más joven 🙂

4. Tienes más tiempo y dinero. 

No es ciencia, es simple matemática. Al no usar esos 20 o 40 minutos diarios en tu rutina de belleza ahora puedes hacer otras cosas. Y con el dinero pasa igual, si te ahorras o gastas menos en esos viajes a Sephora, vas a tener dinero para otras cosas.

5. Desarrollas más tu estilo.

Usar menos maquillaje no significa volverte fodonga sino cambiar tu perspectiva. La idea de que tienes que tener diez capas de producto para ser una mujer sofisticada es errónea y, de hecho, en muchos lugares se considera que el exceso de maquillaje resta clase y elegancia. Es más importante usar los productos correctos que usarlos todos al mismo tiempo.

También cabe mencionar que al no usar el maquillaje como único foco de atención puedes experimentar más con tu ropa y accesorios. De hecho, yo siento que me obliga a hacerlo porque si no termino viéndome desarreglada. No es lo mismo tener poco maquillaje pero el pelo peinado, las uñas con un buen mani y buenos accesorios a salir de cara lavada, pelo mojado y pants…

Con estos puntos no pretendo que dejen de maquillarse. Yo no lo he dejado de hacer porque en mi corazón de corazones soy una #makeuplover y además a esto me dedico, pero me parece importante que nos maquillemos para sentirnos cómodas y hermosas en lugar de que sea para escondernos debajo de productos. Tampoco creo que es algo que se DEBE de hacer a diario porque «es lo que está de moda» o «si no lo haces eres floja». Así como se vale usar mucho, también se vale usar poco.

ARTÍCULO

Kalinda Kano

FOTOGRAFÍA

Mariah Pa

COMENTARIOS

Laura Aréchiga

JUEVES, ABRIL 18 2018

Yo nunca me maquillo para el trabajo y vaya que voy a una oficina jajaja
Solo lo hago para una junta formal o salir a algún lugar en especial y muy básico, ya cambia la cosa si voy a una boda o algo por el estilo.Tampoco me plancho o peino el cabello, solo uso una mezcla de aceites naturales después de bañarme, lo dejo secar y bualá.Y sí, me hace muy feliz poder dormir más jajaja
Por |2018-11-26T11:51:55-05:00febrero 27th, 2018|Afuera|Sin comentarios

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