Tip de vida: no tienes que ser amiga de alguien que no te cae bien.

Sí, lo leíste bien. Tan sencillo y tan complicado al mismo tiempo.

Hace unos años yo tenía una amiga que me caía fatal. Toda su existencia me irritaba; su rollo de quejarse sobre todo, la manera en la que le hablaba al mesero siempre que salíamos a comer, su hábito de interrumpir a la gente a la mitad de una frase, el tono despectivo con el que le hablaba a sus papás, la manera en la que justificaba sus acciones irresponsables… todo. Me caía tan mal que en algún momento hasta me molestaba su manera de caminar. Literal, su manera de mover los brazos a la hora de dar pasos y la velocidad y cadencia de esos pasos. Su sola presencia me ponía de malas, pero era mi amiga.

En este mismo texto es muy evidente mi neurosis y mi obsesividad y para nada estoy diciendo que ella estaba mal y yo estaba bien. Quizás MI manera de caminar le caía igual de mal a ella. Hay dos lados de cada historia y el punto de este post no es ver quién tiene la razón sino hablar de porqué atraemos y mantenemos a ese tipo de personas en nuestras vidas, a las que queremos pero que no necesariamente nos caen bien.

En mi caso he notado que tengo dos tipos de amistades: las circunstanciales y las que yo escojo de manera consciente. Las primeras solo suceden; íbamos en el mismo salón en la primaria, éramos parte del mismo grupo de danza, tuvimos novios que eran amigos, trabajábamos juntas, teníamos amigos en común, vamos a la misma clase de yoga, somos vecinas… Y las segundas son las que yo decido que quiero en mi vida y les echo ganas. Muchas veces empezaron siendo de las primeras pero yo las convertí en las segundas o incluso las vi de lejos y las fui a buscar para ser mis amigas. También se vale. Todo se vale.

Hay amigas (voy a hablar en femenino porque ando en ese mood pero aplica para ambos sexos) de toda la vida que si las conocieras el día de hoy no serían tus amigas. Es más, ni siquiera las conocerías porque no tienen nada en común pero aún así sientes un inmenso amor y cercanía a ellas. Pero en cambio hay personas que por azares de la vida terminaron muy cerca y no sabes exactamente ni cómo sucedió. Casi como si se te hubieran metido a la existencia aprovechando una distracción. Se instalaron y tan, tan. Ahí están.

Y obviamente no fue que nadie se te metió. Cada quien elige a quien deja acercarse, a menos claro que te pase como en las películas esas creepy en las que un sociópata te manipula porque tiene una obsesión contigo o quiere robarte tu identidad o una de esas. Pero en la vida normal las personas y las amistades se van transformando y se vale reevaluarlas de vez en cuando para ver si todavía nos interesan y nos hacen sentir bien.

Personalmente no estoy de acuerdo con ese concepto de que las amistades tienen que ser para siempre. Para serles honesta, no creo que nada tiene la obligación de ser para siempre en esta vida. Una persona con la que te identificas y relacionas en una etapa de tu vida en la que trabajas en un antro y te fumas dos cajetillas de cigarros al día no necesariamente va a encajar en tu vida una década después cuando tienes bebés y te volviste budista. Y eso no tiene nada de malo. Nadie tiene la razón. Ni tú eres una pesada por «haber cambiado» ni la otra persona es una «quedada» por seguir en lo de antes. Los tiempos y caminos de todos son distintos y se vale. Claro que se pueden tener amistades para siempre y crecer juntas y acompañarse por todos los procesos de la vida, o incluso ir y venir o alejarte pero saberte cerca. Esas son las amigas que se cuentan con los dedos de una mano y que valen oro, pero también hay amistades que empiezan siendo una cosa y se quedan trabadas o se vuelven otra y así, sin darte cuenta, se vuelven una pesadez en tu vida y te mueres por cortarlas.

¿Y eso te hace una mala persona? Yo creo que no. Yo viví muchos años dándole gusto a los demás y tratando de no lastimar los sentimientos de nadie y ni me salió ni me hizo feliz entonces concluyo que no funciona. Es decisión de cada quien el tipo de gente de la que se rodea. A mí me gusta la gente creativa, amorosa, interesante, buena onda, trabajadora. Supongo que porque yo misma aspiro a eso y dicen que no hay nada mejor que rodearte de quien alimenta lo mejor de ti.

K

ARTÍCULO

Kalinda Kano

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Por |2018-11-26T12:23:48-05:00noviembre 21st, 2018|Bienestar|2 Comentarios

2 Comments

  1. Miriam Gálvez marzo 15, 2019 en 12:20 pm - Responder

    Comulgo totalmente con tu texto y eso justo en lo que sentía de dos «amigas» en particular, tóxicas en extremo. Nunca me tiraron buena onda ni me dejaron cosas positivas, al contrario. Dejé que ese odio desmedido hacia mí creciera y explotó brutalmente cuando dí a luz a Galatea, mi hija. Entonces fui condenada y «quemada viva» en la hoguera. Yo permití que me satanizaran y lastimaran hasta que una fuerza en mí emergió como bestia salvaje contra ellas (Instinto materno, le llaman) y por primera vez me defendí. Hoy puedo ver (al igual que tú) que también aspiro a rodearme de personas empíricas, auténticas y compasivas. Inhalar energía positiva para llenar mi vida y mi santuario sagrado (mi casa interior y exterior) de ella. Un abrazo, Mina.

  2. Dayana marzo 18, 2019 en 2:03 pm - Responder

    Me encanta tu forma de pensar y de hacer todo lo que te gusta.
    Tengo un blog que inicié hace poco con la finalidad de inspirarme leyendo acerca de triunfos de mujeres, así como empoderarlas a más mujeres en Mexico y California. Soy mexicana, nací y crecí eh México hasta los 28, me mudé a Redondo Beach por que en una decisión esas vacaciones encontré a mi otro pedacito de alma. Luego de muchos años atrapada trabajando en algo que no me satisfacía y estando con una persona por casi 7 años sabiendo que no era con lo que soñaba, ni me impulsaba ni nada, por el contrario me lastimaba. En fin luego de muchos acontecimientos incluyendo un choque de auto, decidí cambiar mi vida y alzar la voz por aquellas mujeres que hiy siguen sintiéndose atrapadas en un mundo del que SI! Pueden salir. Me inspiras con tus videos y he aprendido a maquillarme y todo jeje. Te sigo en Instagram como @daypinkrose88 y mi blog es http://www.womenpassionlife.com por si algún día quieres echarle un ojo. Jeje dime lo que piensas y si tienes alguna recomendación, échamela.
    Saludos.

    Dayana Buckmaster

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