Siendo consultora de belleza lo que más me preguntan, tanto en redes sociales como en persona, es sobre las manchas: cómo eliminarlas, por qué salen, cuándo van a desaparecer, con qué rutinas se eliminan, etc.

Sin importar el motivo por el cuál nos hayan salido las manchas originalmente, la respuesta siempre es la misma; el sol seguramente tuvo algo que ver. Y ahora, nuestro principal objetivo debe ser evitarlo a toda costa. Pero me doy cuenta que decir esto es echarme al mundo encima porque vivimos en una sociedad donde estar bronceada es sinónimo de salud y bienestar aunque, en realidad, muchas veces es lo contrario.

Es cierto que el sol es necesario para la vida y que además a los humanos nos hace bien tener (limitada) exposición solar pero la gente tiene una obsesión con el sol y están arruinando su piel. Muchas veces permanentemente ya que el daño solar se hace fácil pero no siempre se logra eliminar.

La manera en la que ocurren las manchas causadas por el sol es complicada de explicar pero a grandes rasgos funciona de la siguiente manera: cuando el sol entra en contacto con la piel ésta produce melanina como mecanismo de protección contra los rayos UV. Es por eso que la piel se obscurece. Esa capa de piel más obscura está protegiendo (o intentando proteger) las capas más profundas de la piel de futuro daño. Cuando el pigmento se agrupa en la superficie en lugar de hacer una capa pareja es cuando ocurren las pecas y manchas.

¿Vieron? en realidad nuestra piel no está emocionada de ir a la playa a quemarse, solo está reaccionando para defenderse.

Tu grado de bronceado y manchado está determinado por la pigmentación de tu piel y factores genéticos, pero es un hecho que la exposición prolongada a los rayos del sol es dañina para todos. Sí, aunque ahorita en las vacaciones te veas preciosa con tu bronceado.

La única manera de evitar las manchas solares es cuidando tu piel de la exposición solar. Y no lo digo yo, sino todos los dermatólogos del mundo.

La manera más obvia y efectiva de hacer esto es evitando la exposición, sobre todo en horas pico (10:00-3:00 aprox, según el lugar), y usando protección física como un sombrero, camiseta o pareo.

Entiendo que no todo el mundo quiere tomar medidas tan extremas ni parecer blanca nieves entonces seamos realistas; la segunda mejor opción es usar bloqueador SIEMPRE que te expongas a los rayos del sol.

Existen muchos productos en el mercado pero en realidad solo hay dos tipos de protección: la química y la física. La diferencia radica en la manera en la que funcionan y los ingredientes que contienen, por supuesto.

Los protectores químicos son sustancias que convierten los rayos UV en calor para que después el cuerpo pueda liberarlo.  O sea, los rayos sí entran a la dermis y el producto los «refleja» hacia afuera.

Sus ventajas son:

-Variedad  en marcas comerciales.

-Aplicación fácil.

-No deja capa blanca.

-Aplicación más uniforme = protección más uniforme.

-Pueden ser adicionadas con vitaminas y antioxidantes.

Sus desventajas:

-Podrían empeorar las manchas solares ya que el calor produce manchas y por la naturaleza del producto se está produciendo calor en la piel.

-Los ingredientes pueden irritar las pieles sensibles; entre más factor de protección más posibilidad de irritación.

-La re-aplicación debe ser frecuente. Los dermatólogos recomiendan cada 2 hrs aprox.

-Se debe aplicar al menos 20 minutos antes de la exposición al sol para permitir la absorción del producto.

-Puede casuar acné en pieles con esa tendencia.

 

La protección física, en cambio, funciona de otra manera: sus ingredientes minerales como el óxido de zinc y dióxido de titanio se asientan sobre la capa de la piel y no permiten el paso de los rayos a la dermis.

Las ventajas son:

-Protegen de los rayos UVA y UVB, o sea, son de cobertura amplia.

-La protección es inmediata. No requiere de un tiempo para ser absorbido.

-Es menos probable que irrite la piel ya que no la está penetrando.

-Mayor duración en cuanto a caducidad del producto.

-Mayor duración de la protección bajo los rayos solares.

-Menos probabilidades de causar brotes de acné.

Sus desventajas:

-Puede llegar a dejar una capa blancuzca sobre la piel, sobre todo es notorio en pieles morenas.

-Al hacer una capa sobre la piel a veces interfiere con el acabado del maquillaje.

-Al crear una capa sobre la piel puede causar mayor transpiración y sensación de calor.

-Si no es aplicado cuidadosamente pueden quedar espacios entre moléculas de piel y ahí la dermis queda expuesta.

Entonces, ¿cuál es mejor para ti? Pues eso depende de tus prioridades y tus necesidades. Yo, personalmente prefiero usar productos de protección física por varias razones:

-No me gusta la idea de estar absorbiendo ingredientes que ni puedo pronunciar. Siempre están estudiando estos y otros químicos que usamos en la industria de la belleza para saber qué tan nocivos pueden ser a largo plazo para nuestra salud. Yo soy de la opinión que en lo que se deciden yo prefiero la opción menos riesgosa, sobre todo para mis hijos.

-El detalle (antes mencionado) de que los productos químicos convierten los rayos en calor y que el calor causa manchas, para mí es suficiente para alejarme de estos productos. Si te vas a manchar, qué caso tiene, ¿no crees?

-Cada día hay mejores fórmulas y el problema de la capa blanca, o como yo la llamo, cara de fantasma, va quedando en el pasado. Incluso hay productos que ya vienen con color y dan un efecto de base ligera.

Y claro que hay personas super mega precavidas que usan ambos tipos, un producto químico y a los pocos minutos aplican uno de protección física encima…

Según estudios médicos, el factor de protección (los números) deben ser entre 30 y 50SPF/FPS, menos y más que eso no es efectivo, entonces ustedes elijan qué tanta protección quieren brindar a su piel y !empiecen a cuidarse a la de ya!

 

ARTÍCULO

Kalinda Kano

FOTOGRAFÍA

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Por |2018-11-21T10:42:12-05:00noviembre 21st, 2018|Belleza|Sin comentarios

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